Estrafalario nació de un sueño personal que, con el tiempo, se convirtió en un camino colectivo donde la moda dejó de ser solo estética para transformarse en una herramienta de impacto, identidad y reparación. Creamos piezas únicas a partir de materiales recuperados, bordadas a mano y cargadas de memoria, entendiendo la sostenibilidad como una postura ética y profundamente humana. Pero el verdadero corazón de Estrafalario vive en nuestro Programa Social de Empoderamiento y Empleabilidad, donde acompañamos a mujeres en situación de vulnerabilidad —muchas de ellas privadas de libertad— a través de talleres de confección y bordado que les permiten reconstruir su autoestima, fortalecer su liderazgo y acceder a oportunidades dignas. Historias como la de Patt, quien pasó de participar en nuestros talleres dentro del penal a convertirse en parte esencial de nuestro equipo, nos recuerdan que las segundas oportunidades sí transforman vidas. En Estrafalario creemos que no hay cicatriz que no pueda volverse arte cuando existe compasión, consciencia y dignidad.









